Cápitulo Pág xX

OK
Mientras escucho los tres primeros minutos de “My Funny Valentine” interpretados por la trompeta de Miles Davis pienso en un mundo de weas, qué mierda pasa con el mundo, qué mierda pasa conmigo, por qué xuxa estoy dónde estoy… Me siento verdaderamente perdido mientras la trompeta recorre los segundos con una especie de melancolía romántica que definitivamente hoy no puedo escribir, estas últimas semanas me han pasado un kilo de weas y me he guardado y guardado lo que siento, esperando con este acto llegar a crear algo que VALGA LA PENA.
La foto representa la sensación de la trompeta y el viento unidos y volcándose placenteramente en un rincón insospechado, es lo más cercano en mi estampado, acá, en mi mente dónde se dibuja la paulatina idea de un conflicto cuando me imagino recorrer y detenerme sin importar realmente la superficie, eso amigos míos es mi música.
Miles “Summer night”
Aquí me lanzó..
“Que no se entrometa nadie, ya estuve en tu zaguán Magdalena y los hijos de tus parientes me vieron cruzar hace tres días por el puente que lleva a tu paraíso, las flores del camino huelen como siempre, a enredadera, con el hocico invertido estuve recolectando gotas de una lluvia que demoró mas de lo previsto, el sol llega tamizado por las ramas de los ciruelos cargadas de hojas y frutos fuera de temporada, te espero junto al tronco, sentado debajo del corazón grabado que dice “Samantha y Jonathan se aman 4 ever” en mi mano el sudor prisionero que caía como cascada de la frente, ahora laguna que mi puño retiene hasta que llegues, fueron varios pasos apresurados antes de llegar, corrí desenfrenadamente inspirados por los recuerdos, dando zancadas largas, pasos que me llevan a ti y en cada uno de ellos la sonrisa no paraba de expandirse a manera de golondrina por mi rostro, conquistando esas alturas que nunca creí que existiesen, con la siniestra aprieto bien fuerte la caja que contiene el anillo que escogiste esa vez cuando paseábamos de la mano y tu helado favorito no era el de vainilla como siempre pensé, lo recuerdo bien, vestías ese jeans tipo pescador con algunas hebras rasgadas a la altura de los muslos, una blusa sin manga color damasco que dejaba tu guatita blanca al descubierto y en tu ombligo brillaba un piercing que tenía una flor celeste incrustada, me hablabas de tu amiga Macarena mientras yo descansaba mi vista en tu rostro, tratando de guardar cada mínimo detalle en alguna parte, tenerte siempre aunque quizás no te tenga después, pensaba, y de pronto sin previo aviso, como suele suceder en estos trances, estaba en la sala de 7º básico, la señorita Ester Santelices maestra de Castellano dictaba 12 palabras para que hiciéramos oraciones y yo me quedé pegado en la octava palabra “ninfa”, extendí un poco el pescuezo y dirigí mi vista por la ventana hasta la plazoleta, era otoño y algunas personas paseaban a sus quiltros, otros simplemente se besaban en el parque mientras una culebra de hojas caídas serpenteaba uniendo a todos los pastores, chiguaguas y mestizos que estiraban las piernas en un paisaje de árboles semi desnudos, de perros guiando a perros y de ninfas escondiéndose tras las bufandas de transeúntes apurados que no tenían ganas de ser parte de la fiesta, de pronto una criatura se da vuelta y sube la vista, sorprendiendo con una sonrisa al observador de ninfas…-eso eres Magdalena- pensé en voz alta, me quedaste mirando como pidiendo una explicación, explicación que jamás llegó, porque así son las ninfas no necesitan explicaciones de observadores jóvenes dispuestos inconcientemente a naufragar en sus sonrisas mientras el mundo sigue con su ritmo masacrándose, hay quienes tienen la suerte de conocer a dríadas de tu envergadura, otros solo pasean a sus quiltros o simplemente se besan sentados en alguna banca. Y me cuentas de Macarena, de sus locuras cuando fueron juntas a un paseo por allá en el sur con su familia y que había una abuelita que leía las manos y que había un perro que era quiltro pero que era bien inteligente, porque generalmente los quiltros son inteligentes, necesitan comer de alguna forma así que desarrollan ese meneo de cola y esa carita de pena que tanto les gusta a las ninfas como tu, es así como los quiltros comen a veces Magdalena, hay otras formas también pero esa parte no esta en tu relato y te ríes y me cuentas del agua helada, de los paseos en lancha y tu cono empieza a gotear ese rosado y semi-espeso líquido por tu mano y te ríes nuevamente, porque estas contenta y yo me río porque estoy contento de que tu estés contenta, -toma- te pasó el pañuelo que nunca he usado y te recibo el cono lagrimeado de helado de frutilla, te limpias la mano y de pronto lo ves, en la vitrina de joyería, se te iluminaron los ojos, yo no dije nada pero en ese momento lo supe, ese anillo que mirabas sería mi regalo algún día, ese anillo sería el que sellaría el pacto.
Fui a trabajar al campo todo el verano y nos vimos poco mas de tres veces, pero valió la pena, porque cada gota de sudor que junte en mi puño se transformo en el anillo que tengo ahora, así que ven Magdalena, ven a este árbol donde te robé el primer beso hace cinco años, donde vimos como el sol se acurrucaba en la montaña y tu me dijiste que me querías como nunca nadie me había querido y yo en mi pecho sentía esa felicidad de estar completo y te decía de todas las formas que se me ocurrieran, que lo único que quería era estar contigo porque tu me completas, mírame soy el mismo chiquillo de esa tarde, todavía tiemblo cuando pienso en tu nombre y lo grito pero sin gritarlo Magdalena!! Magdalena!! Como llamando a una diosa, invocándote para que aparezcas, aquí frente a mi y se acaben todos los tiempos y exista solo el presente, Magdalena!! Magdalena!! Todavía tengo bichos en la guata cuando te beso, todavía me gusta tu pelo rizado y el olor en tu cuello que me hace suspirar, Magdalena!! Magdalena!! Todavía te espero…”
Extracto “Muralla – Capítulo: Pág. xX”
Septiembre
De día me visto cuando tu perfume no amaina
escribo cosas porque si
con los dedos como conectados con el aire
y respiro profundo porque andas dando vueltas
se borran las huellas y mi espalda no sabe de cruces
pendientes tengo dos tragos de saliva
y digo frases al viento
una es algo parecido a una maldición
la otra es lo mismo pero con mas cariño
De noche no importa tu perfume
eres una torta y los invitados te devoran
primero te dividen y luego en sus paladares
hecha de manjar y de frutas
-Sol, sumerge a este cadáver con latido!-
-Sol, Derrite Derrota Veneno y Colmillo!!-
Mis zapatillas me llevan por donde la arena es espesa
hay un oasis y en una palmera una bandera
verde arriba y roja abajo
atrás tu perfume, no sede
templo de consistencia y con mi lengua asíntota
espero una cascada mientras te acercas
De tarde eres princesa y me tomas la mano
te compro un helado, te compro un recuerdo
moscas libélulas y te ríes cuando digo
-Azúcar, sacarina y aluminio mi negra!!-
Te prefiero entera, cuando duermes y no estás conmigo
cuando tus labios se expanden sin cálculos
cuando descifro tus latidos
y tu lengua también duerme
te prefiero entera, porque es más fácil estar entero
Te quiero y no te quiero
te suelto y te traigo
Amar-go, un TrAgo y dos pasos
un día, una noche y una tarde
mi juego y tu fuego.
Emme errE –punto- CodorniZ



